8 y 9 de mayo – Gran acampada: San Jorge

Este fin de semana acudiremos a la celebración de San Jorge en San Lorenzo de El Escorial  junto con el resto de grupos de la Comunidad de Madrid. Seguro que será un gran momento para conocer a otros scouts como nosotros y divertirnos con ellos aprovechando que vamos a festejar el patrón del escultismo.

Y para el que no conozca nada de la historia de San Jorge aquí va una versión de ella.

Cuenta la leyenda que en las lejanas tierras de Capadocia (38 ° 40′N 34 ° 51′E) existía un reino acosado por un dragón feo, verde, cojo, tuerto y con mucha mala leche. Por lo que ha llegado hasta nosotros de la tal leyenda, el animalejo cogió la simpática costumbre de desayunar pastores, comer bardos y cenar jovencitas. Las gentes de los pueblos aterrorizadas del enorme monstruo volador, acudieron a su rey pidiendo que diera caza y muelte al vil reptil. Los pobres campesinos no tenían con que protegerse de su furia y se llevaron un chasco enorme cuando los sabios de palacio, los Cinco Listillos, informaron a su majestad que inventar los F18 y misiles tierra aire les llevaría por lo menos, así y a ojo, unos 1.500 años.

Tristes y decepcionados los hombres y mujeres volvieron a sus aldeas, viendose obligados a tomar una decisión democrática: entre todos decidirían a quien le tocaba ser comido. La gente no estaba muy convencida de que fuera la solución perfecta, pero egoístamente la apoyaron porque pensaron que nunca les tocaría a ellos. Los ciegos, tetrapléjicos y cooperantes al desarrollo tenían miedo de los intereses ocultos que pudiera haber, pero enseguida les calmaron asegurando que no tenían de que preocuparse. Que era época de necesidad, pero todos eran iguales. En un mes se acabaron los ciegos, tetrapléjicos y cooperantes al desarrollo.

El tiempo siguió y siguió y siguió pasando, hasta que fíjate tú, le toco ser desayuno a una jovencita que estaba de Erasmus por la zona. Cuando fueron a buscarle al piso compartido, la chica dijo un par de palabras muy feas a los representantes del pueblo e intento escaquearse aduciendo que era la princesa. La muchedumbre como es lógico no le quiso creer y se dijeron: “El rey tiene 8 hijas. Si fuera cierto, por una no se enfadará mucho”. Entre golpes, quejas, lloros y lamentos fue la muchacha llevada a la cueva del dragón mientras el populacho cantaba: “Somos los ñampa zampa, somos los ñampa zampa.”

Cuando llegaron al cubil del bicho feo, verde, cojo, tuerto y con mucha mala leche, se dieron cuenta de que era sábado y que los fines de semana el dragón se levantaba con la fresca para hacer algo de bici. Siempre que volvía del deporte traía más hambre que de costumbre, así que ataron con cadenas a la princesa en un poste y se apresuraron a volver a casa, no fuera ser que no se conformara solo con la joven y les tocara a alguno de ellos.

El dragón pinchó la rueda delantera esa mañana. Eso fue lo que salvo a la princesa. Quiso la suerte que el monstruo se retrasara y coincidió para beneficio de la victima que un joven pasaba por allí. Al verle atada al poste, el muchacho se llenó de valentía y corrió en su ayuda. Él sabía que se la estaba jugando, que el dragón estaría cerca. Decidió no obstante que merecía la pena. Que no tenía novia y que si por un casual la salvaba, con ella ligaba fijo pero que fijo fijo.

Mientras intentaban escapar apareció el dragón con sus mallas de ciclista. Los jóvenes se quedaron petrificados al verlo aparecer, situación de tensión que duró unos pocos segundos ya que enseguida estallaron en carcajadas. Vaya pinta tonto tenía el dragón con mallas. El bicho se enfado muchísimo con ellos y les amenazo de muerte a los dos, a lo cual el joven contesto: ¿Tú me vas a matar? ¡Tú no matas ni el tiempo chaval! y el dragón respondió: ¡¡¿¿A qué te pego dos yoyas??!! y el joven dijo: ¿Tú? ¡Tú no pegas ni los sellos de las cartas!. En fin. No os contamos el resto del dialogo porque aparte de ser absurdo, duró ocho horas seguidas.

Fue en un momento de descuido que el joven agarro un lince ibérico por el cuello y golpeó en la cabeza al dragón (en aquellos días no se mataba a los dragones de forma muy ecológica). Este quedo tumbado en el suelo, con las mallas de ciclista y la moral hundida. Al dragón le metieron en un circo. El chaval se llamaba Jorge.

Es por el valor del joven ante circunstancias difíciles, que esta leyenda a la que muchos historiadores dan por válida en base a la verosimilitud de los hechos tal y como han llegado hasta nosotros, inspiró hace ya mucho tiempo a Baden Powell para fijar como patrón de los scouts a San Jorge (le hicieron santo unos años después, porque la chica tenía un carácter de mucho cuidado y todo el mundo coincidió en que la paciencia que había que tener con ella era de origen divino).

“Cuando se le presentaba una dificultad o un peligro por grande que pareciera –aun en la forma de un dragón- ni la esquivaba, ni la temía, sino que le hacía frente con todas sus fuerzas y las de su caballo (no tenía caballo). Aún cuando armado inadecuadamente, pues sólo contaba con una lanza (era un lince iberico), se arrojó contra el dragón e hizo cuanto pudo, venciendo la dificultad que nadie se había atrevido arrostrar.” Baden Powell.

1 comentario
  1. cristina
    cristina Dice:

    A mi me ha gustado mucho el San Jorge.En el fondo me ha gustado que lloviera porque los juegos empezaban a aburrir un poco y en las tiendas estubimos hablando y me lo pase muy bien.Ademas este es mi primer año en tropa y me han ayudado mucho a integrarme y ya tengo buenos amigos y me estan ayudando en estos momentos tan dificiles para mi.Este año pasan a esculta pero seguire siendo su amiga.:).Besos.

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